El general Franco en el Gibraltar Chronicle del 9 marzo de 1935

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El general Franco aparece en el Gibraltar Chronicle del 9 marzo de 1935: «Spanish Visitors. General Franco, the new Commander-in-Chief of the Spanish forces in the North African territory, paid a short visit to Gibraltar last evening accompanied by Colonel Martín-Pinillos, the Military Commandant of Algeciras. General Franco has been delayed in Algeciras owing to the bad weather which has caused the cancellation of all sailings to and from Ceuta and Algeciras [...]». El texto aparece en un estudio que José Beneroso Santos y Belén López Collado, miembros del IECG, publican en el Vol. 41 de la Revista Almoraima que, bajo el título de GIBRALTAR, MARZO DE 1935. DISEÑO DE UNA CONSPIRACIÓN, se encuentra disponible en nuestra página web: http://www.culturacampodegibraltar.com/IECG, en la pestaña ALMORAIMA. Se trata de un excelente trabajo de investigación, principalmente basado en la prensa como fuente informativa, que desvela movimientos de la trama golpista contra la República en la primavera de 1935, un año antes del acceso al gobierno por vía democrática del Frente Popular. En la p. 270 relatan: «A su llegada a Algeciras el día 6, Franco es recibido por Luis Martín-Pinillos, Comandante Militar de esta ciudad, y se encuentra con que el tráfico entre la Península y África está cortado por el fuerte temporal de levante que desde hacía unos días iba en aumento. Por esta causa decide posponer su traslado y permanecer en Algeciras, teniendo a nuestro criterio la excusa perfecta para acercarse a Gibraltar sin levantar ningún tipo de sospecha. La visita a Gibraltar se produce en la tarde del día 8 de marzo. Acompaña a Franco el comandante Martín-Pinillos y es, al menos curioso, el hecho de que prácticamente coincide en su estancia en Gibraltar con Diego Martínez Barrios, que dada su condición de destacado masón (había llegado a ser Gran Maestro del Gran Oriente Español) estaba muy relacionado con las logias gibraltareñas». Pero si la noticia es relevante, no lo es menos la que los investigadores campogibraltareños nos regalan acerca de la posterior visita del general Sanjurjo, golpista contra la República en agosto de 1932 tras desempeñar los cargos de alto comisario Español en Marruecos, de Director General de la Guardia Civil, de Director General de Carabineros y de Capitán General de Andalucía. Fue "la Sanjurjada", que le valió una condena a muerte permutada por otra de cadena perpetua, después amnistiado por el gobierno Lerroux. Así lo describen nuestros investigadores: «Nosotros observamos en esta visita un intento de contrarrestar el protagonismo de Franco al actuar de forma independiente, a espaldas de la jerarquía militar española, al mismo tiempo que advierte a las autoridades británicas de la fragilidad de su posicionamiento. Para ello busca el apoyo de la masonería gibraltareña muy implicada en las directrices políticas y económicas de la colonia, a través de Rico Avelló, reconocido masón. La postura de Sanjurjo viene a ser la de gran parte del sector militar, donde es considerado como verdadero "superior natural", y señala que el Ejército no secundaría un levantamiento bajo el único mando de Franco por mucho apoyo financiero que este tuviese. El posicionamiento de Sanjurjo, más moderado, pretende una cierta «legitimidad» que le concedería contar con el apoyo de un determinado sector político que abarcaba cedistas, falangistas, carlistas, albiñanistas, lerrouxistas, etc., y de la aristocracia monárquica, e incluso de los Borbones, como parece confirmarse con la visita de Rico Avelló, republicano moderado, a Gibraltar días después». El mismo tema aparece en el Diario Europa Sur del domingo 1 de mayo de 2016 bajo el título "El día que Franco visitó Gibraltar", como propuesta de debate del sociólogo linense Salustiano del Campo -y Consejero de Honor del IECG- en una publicación en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas: http://www.europasur.es/article/andalucia/2275318/dia/franco/visito/gibraltar.html El trabajo de Beneroso y López concluye: «Estas visitas, pero sobre todo, la reunión mantenida por Franco es sumamente importante porque creemos que a partir de este momento es cuando se produce un viraje en la ideología, en los fundamentos del futuro golpe de Estado, que hasta ese momento estaba siendo gestado por elementos monárquicos o muy próximos a éstos. Este cambio de rumbo hacia lo militar, o mejor dicho sin un planteamiento claro del régimen político a adoptar tras el derrocamiento de la República, puede definir perfectamente el malestar, la desconfianza exterior que la vuelta de los Borbones producía para poder frenar el peligro marxista en ciernes sobre España. Los intereses económicos, no sólo ya británicos, sino de otras naciones pero también de importantes empresarios españoles con Juan March a la cabeza, inclinaron la balanza para que el levantamiento fuera dirigido por un militar sin convicción política definida, y para el mallorquín esa fue la razón fundamental para elegir al militar más capacitado para neutralizar una revolución como ya había demostrado en Asturias. Un militar, muy ambicioso en el plano personal, que aunque contaba con un gran respeto de sus compañeros también despertaba un gran recelo porque nunca tuvo un posicionamiento claro, haciendo de la indecisión y la ambigüedad su principios ideológicos».